Caminos Opuestos

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En el viaje de la vida cristiana tenemos dos caminos que podemos escoger. Dios nos ha dado la libertad de decidir qué queremos hacer. Eso sí, hay que saber qué pasará en cada uno de ellos,  para tomar la decisión correcta. Cada cuál tiene su opción delante de sí mismo.


En el viaje de la vida cristiana tenemos dos caminos que podemos escoger. Dios nos ha dado la libertad de decidir qué queremos hacer. Eso sí, hay que saber qué pasará en cada uno de ellos,  para tomar la decisión correcta. Cada cuál tiene su opción delante de sí mismo.




Les pido chicas, que oren antes de leer éste post. El Señor ha puesto en mi corazón éste tema desde hace mucho tiempo y hoy deseo compartirlo con ustedes.



En Deuteronomio 11: 26-28 el Señor nos dice lo siguiente:

"He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:
 la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,
 y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido."

Aquí están los dos caminos: Bendición y Maldición.
Analicemos cada uno de ellos.


Bendición


En el viaje de la vida cristiana tenemos dos caminos que podemos escoger. Dios nos ha dado la libertad de decidir qué queremos hacer. Eso sí, hay que saber qué pasará en cada uno de ellos,  para tomar la decisión correcta. Cada cuál tiene su opción delante de sí mismo.

Bendición es sinónimo de beneficio. Es algo que recibimos, algo bueno que obtenemos.
Yo deseo cosas buenas, ¿y ustedes? Me imagino que también.
Dios es tan amoroso que él desea que obtengamos sólo cosas buenas. La pregunta es: ¿cómo las recibimos?
Durante gran parte de la lectura de Deuteronomio, podemos notar que el tema de la obediencia es constante, y en el capítulo 7, nos habla explícitamente acerca de las bendiciones que obtendremos por medio de la obediencia.

"Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.
 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados.
Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren."

Dios nos dice que si le obedecemos, primeramente nos amará,.. ¿Deseas ser amada como nadie jamás? Aquí está tu llave para ello.
Luego nos da una lista de bendiciones que se le darán a aquél que cumpla con lo que le manda Dios, por amor a Él. Es una lista de beneficios que tal vez a usted que vive en una ciudad, dentro de un apartamento no le resulten tan "beneficiosos" sin embargo, ¿que le parece si le digo que Dios bendecirá a sus hijos, lo que tenga en su casa, a sus familiares, que lo que emprendas será bendecido, que su trabajo será bendecido, que lo que haga con sus manos será de bendición y que Dios le puede sanar de las enfermedades? Estas son las mismas bendiciones que les dice Dios a los israelitas que les dará si obedecen.
Este camino de la obediencia se ve bien, ¿cierto?
Ahora, veamos el otro camino.

Maldición

En el viaje de la vida cristiana tenemos dos caminos que podemos escoger. Dios nos ha dado la libertad de decidir qué queremos hacer. Eso sí, hay que saber qué pasará en cada uno de ellos,  para tomar la decisión correcta. Cada cuál tiene su opción delante de sí mismo.


Es una palabra que suena muy fea y la asociamos con eventos desagradables. Dice el diccionario:" aquél que recibe una maldición es reducido a la impotencia, como si estuviese amarrado, siendo incapaz de impedir sus efectos."
Volviendo a Deuteronomio 7:26, nos dice que obtendremos maldición si no cumplimos con lo que nos manda.
En la Biblia encontramos tantos ejemplos de desobediencia y sus consecuencias, sin embargo, existe un versículo que me dio escalofríos cuando lo leí por primera vez:

"Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey." 
1 Samuel 15:23

¿Ven lo que dice?
Rebelarse (desobedecer) es lo mismo ante Dios que ser brujo o adivino y la obstinación (excusas, no arrepentirse) es lo mismo que la idolatría, es decir, que no amar a Dios. Y éste será desechado, apartado, sin lugar cerca de Dios.

Para Dios la desobediencia es algo muy malo. Es terriblemente aborrecible.
Y las consecuencias son realmente desagradables...¿recuerdan al pueblo de Israel caminando 40 años en un desierto feo, lleno de escorpiones, serpientes venenosas, sin aguan y sin comida?
Dios tuvo compasión de ellos y a pesar de su desobediencia les dio agua y comida, pero ésto no significa que la pasaron "bien" en el desierto.

Estos son los dos caminos que nos da Dios.
Hay una cosa más que deseo rescatar antes de terminar; en casi todos los versículos (Deuteronomio 6:1-9/6:24/8:1/11:8-9/12:28) que he leído en Deuteronomio acerca de la obediencia junto a ésta menciona la vida y a los hijos. Nuestra obediencia afecta a nuestros hijos, nuestra desobediencia afecta a nuestros hijos. La obediencia nos da vida, la desobediencia nos da muerte.


Y aunque ya no vivimos bajo la Ley (Gálatas 3:13), la Ley, es decir, todos los estatutos y mandamientos que nos da Dios Padre, son para conducirnos hacia Cristo (Gálatas 3:24), para arrepentirnos de tomar el camino de la maldición, para que tengamos la vida que Él nos vino a dar: "una vida abundante" (Juan 10:10).

Ahora que ya valoramos juntas ambos caminos, ahora que ya conocemos sus consecuencias y,  más importante que todo, ahora que conocemos a Dios, ¿qué camino vamos a
escoger?


"Pero ahora que ustedes han conocido a Dios, 
o mejor dicho, ahora que Dios los ha conocido a ustedes, 
¿cómo es posible que vuelvan a someterse a esos débiles y pobres poderes, y a hacerse sus esclavos?"
 Gálatas 4:9


!Aprendamos a ser obedientes para ver la gloria de Dios!







Dios es fiel!



Priscilla








*La segunda parte del devocional de niños ya está disponible en éste enlace. 

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