Paz en la historia de mis hijos

21:04

Desde que comenzó el estudio de Eclesiastés  este lunes, el Señor me ha venido hablando acerca de algo que hoy deseo compartir contigo.



Ellos aprenderán de nuestro caminar, conocerán al único Dios, orarán a El y sólo a El y tendrán paz...si se los mostramos.




El Rey David, escribió en el Salmo 51: "Devuélveme el gozo de tu salvación" justo después de que Natán, un profeta de Dios le confrontara acerca de su pecado (2 Samuel 2).

Aunque el pecado se "siente bien" por un momento, este no dura. NO sustenta....por eso dice: "devuélveme el gozo de tu salvación"; de volver a sentirse amado, limpio, en Sus brazos. "Y espíritu noble me sustente"...el pecado no sustenta, es un vacío que nos va comiendo por dentro y haciéndose cada vez más grande.
Grande como el dolor de David al ver cara a cara a su pecado... y descubrir las consecuencias que caerían sobre los que amaba.

¡Qué duro debió ser ver a su hijo morir por su culpa!


Talvez tu pecado no es el adulterio, pero sí lo sea la ira, la gritería, las palabras groseras sobre tus hijos, hacia tu esposo. Talvez sea la mentira, el enojo, la amargura o la falta de perdón.

Verás, Dios me ha enseñado que como madres, nuestra responsabilidad de obedecer a Dios va más allá de ser un beneficio propio. Obedecer a Dios traerá bendición sobre nuestros hijos (Deut. 30: 19-20)
Ellos aprenderán de nuestro caminar, conocerán al único Dios, orarán a El y sólo a El y tendrán paz...si se los mostramos.


Juan 10:10 dice: "He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia" (b)


Nuestros hijos pueden obtener ésa vida de parte de Jesús, si nosotras se los mostramos y les enseñamos lo maravilloso que es El.
Nuestro caminar con Dios y la forma en que lo hagamos determinará cuanto y qué tan cerca caminen nuestros hijos de Dios.
Como madres no permitamos que nuestro caminar apartado de Dios les robe la bendición a nuestros hijos o en el peor de los casos: les robe la vida.

Cada hijo es una responsabilidad que nos han confiado. ¿Cuántos te han confiado?  ¿3?   ¿5?   ¿1?
Cada una de ésas vidas depende espiritualmente de : TI.

Madre: si tu sientes que el Espíritu Santo te está trayendo convicción a tu corazón, ve ya mismo a tu lugar secreto, humíllate delante de Dios, confiesa tu pecado, pídele a El que cree un corazón limpio dentro de tí para que el gozo de Su salvación esté contigo y que un espíritu noble sea el que te sustente, Pídele que renueve tu mente conforme a Su voluntad y fortalécete en El y en Su Santo Espíritu.

Luego ve y ten paz.
Para que tus hijos tengan paz.
Para que sus historias sean de bendición.
¡Un abrazo madres!



 ¡Dios es fiel!



Priscilla

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