Cómo criar una generación de Josués, jóvenes fuertes y valientes.

21:50



Soy madre de tres hijos varones, mi mayor deseo es no sólo que sigan a Jesucristo por el resto de sus vidas, sino que lo hagan con valentía. Diariamente de madrugada me pueden escuchar orar por ellos.

Es algo que arde en mi desde hace mucho tiempo y por lo tanto he decidido ser intencional cuando de educar a mis hijos varones se trata.

Por ésto es que durante nuestro estudio bíblico para mujeres del libro de Josué, no he podido evitar notar una y otra vez cómo los hijos eran sutilmente mencionados.


Primero los noté en el discurso de Josué con respecto al porqué del monumento conmemorativo de piedras luego de pasar el Jordán (capítulo 4) y posteriormente en el fatídico evento de cómo terminó Acán debido a su pecado...arrastrando consigo a sus hijos e hijas (capítulo 7), aún en el capítulo 8 cuando Josué leyó la Ley estaban ahí los niños. 



Nuestros hijos e hijas son la generación que nos sucederá...tal como Josué a Moisés.


¿Qué podemos hacer nosotras, como madres, para criar una generación de Josués, jóvenes fuertes y valientes?
Aquí les comparto algunas cosas que me han ayudado en mi viaje por la crianza:

  • Leer la Biblia. 
    Cuando usted dedica tiempo a leer su biblia, no sólo obtiene la ventaja de conocer qué le agrada a Dios y qué no le agrada, sino que conoce verdadera e íntimamente a Dios. Una mujer cristiana que lee la Biblia aprende directamente de Dios la sabiduría de cómo criar a sus hijos,... ¡entre otras cosas más!

  • Hacer su devocional.
    Leer la biblia y hacer devocional no es lo mismo. Porque no es lo mismo leer que estudiar, meditar y escudriñar lo que dice en la Palabra de Dios. Al dedicarle a Dios sus primeros minutos de la mañana, usted está creciendo en su fe, aprendiendo qué promesas existen para usted y sus hijos, cómo alcanzarlas, cómo pelear espiritualmente o cómo vivir una vida que le agrade a Dios. Cada vez que hago mi devocional me voy fortaleciendo y enseño a mis hijos cómo serlo también.

  • Orar.
    Dicen que cuando uno se relaciona con alguna persona por mucho tiempo, termina pareciéndose a él o ella. Lo mismo aplica para su relación con Dios. Entre más tiempo pase usted con Él, más se parecerá a Jesús. ¿Pero cómo llevar una relación sin conversar? Orar es conversar con Dios, contarle nuestros secretos, nuestros sueños, es rendirse delante suyo y enamorarse cada día más de Él. Cuando oro Dios me da su fortaleza y valentía y puedo enseñarles a mis hijos de dónde viene mi fuerza y mi valentía. Si desea saber cómo yo oro puede leer éste artículo

  • Capacitarse.
    ¡Hay tantas formas de capacitarse! Ya no sólo existen grupos en las iglesias o en las casas sino que puede hacer estudios bíblicos en línea con mujeres de todo el mundo con el tiempo que usted disponga desde su propia casa. No hay excusas para no estudiar. Muchos de los estudios bíblicos en línea son gratuitos y existen muchas aplicaciones para celular que incluyen estudios gratuitos hoy en día. Cuando usted se capacita puede enfrentar sus pruebas con bases bíblicas para salir victoriosa y también ayudar a otros cuando le piden consejo. Al capacitarse usted capacita a sus propios hijos a ser fuertes y valientes.

  • Congregarse.
    Congregarse no es sólo ir a un edificio, sino que significa visitar a Dios en su propia casa. Es relacionarse son otras personas que van a hacer lo mismo y que aman a Dios tanto como usted. Es apoyarse con otras personas que son sus hermanos y hermanas de la fe por medio de los cuales puede sentir cercano a Dios y entre todos darle gloria mediante su alabanza y aprendizaje en conjunto. Además, es mandato de parte de Dios. Si soy una madre fuerte que me congrego a pesar de cualquier circunstancia, mis hijos crecerán siendo hombres fuertes que se congregan.

  • Servir en la iglesia.
    Asistimos al templo sólo el día domingo y luego hasta el otro domingo. Nunca vamos entre semana y mucho menos asistimos a los servicios especiales o a las actividades que nuestros pastores patrocinan. Ni aún mucho menos servir. ¡Hay tanto que hacer en nuestras iglesias! Cada vez que usted decide servir en su iglesia no es sólo para ayudar a otros, sino que usted misma es bendecida y mucho más sus hijos al ver a su madre dedicando tiempo para servir a otros. Una madre fuerte que sirve, cría hijos fuertes que sirven a otros. 

  • Enseñarle a sus hijos quién es Dios.
    Muchas veces he visto niños en el culto sentados jugando con el celular en lugar de estar alabando. Estos niños definitivamente no saben quién es Dios y el papel tan importante que juega en sus propias vidas. Y seguramente de adolescentes ya no querrán asistir al templo y mucho menos seguir los mandatos de Dios. ¡Me duele ver ésto!  Como madres, tenemos la responsabilidad de enseñarles a nuestros hijos quién es Dios. Qué cosas ha hecho en nuestras vidas. Qué milagros ha obrado en nuestra familia. Qué oraciones nos ha respondido. Qué podría habernos pasado de no haber sido por Su gracia y Su misericordia. Un Dios fuerte es digno de ser alabado y me hace una hija fuerte por lo que mis hijos son fuertes. Un Dios valiente me hace una hija valiente y mis hijos serán valientes. 

Todo esto es parte de nuestro testimonio. ¿Qué sería de nosotras sin un testimonio? ¿Cómo podrían nuestros hijos aprender quién es nuestro Dios si no se los mostramos? Cada vez que ellos la ven a usted como madre, orando, leyendo su biblia, haciendo su devocional a primera hora de la mañana, ...ellos comienzan a desear hacer lo mismo. Porque está comprobado que somos influyentes en nuestros hijos. ¡Aún más si son pequeños! 
Y nunca se acaba ésa influencia aún cuando nuestros hijos crecen. 
La misma biblia nos dice : "Instruye al niño en su camino y ni aún de viejo se apartará de él." Proverbios 22:6
Además de todo lo anterior, en mi familia, educamos en casa (homeschooling) y animamos a nuestros hijos a que participen activamente en el Reino de Dios. Uno de mis hijos es el que traduce los artículos de los hombres jóvenes de Good Morning Guys, como éste, para la parte de jóvenes de nuestro ministerio.
¿Qué otras formas de criar una generación de Josués están haciendo ustedes que deseen recomendarme?

 ¡Dios es fiel!




Priscilla

You Might Also Like

0 comentarios

Nos encantaría saber qué opinas.

Facebook